Dicen que todo viene con pistacho o con IA.
Estoy un poco desaparecida de todo lo que tiene que ver con escribir, con contar sobre viajes porque me agobiaba un poco el hecho de tener que hacerlo perfecto. Que el algoritmo, que la edición, que las vistas, los likes… no tengo idea de eso, y la verdad, no sé si me interesa tanto.
Se me dió por mirar en mi cuenta los blogs que seguía antes y me dio mucha pena lo que vi. Muchos blogs de gente querida han sido abandonados (no puedo hablar mucho porque soy una de ellas), y los que quedaron perdieron la voz original de la persona detrás de la pantalla. Suenan a Inteligencia Artificial, puras palabras y frases simples para que las capte el SEO y puedan ser vistas en los motores de búsqueda.
Por curiosidad, se me ocurrió preguntarle a una de las IA sobre mí, sobre este blog. ¿Saben lo que me dijo? Que creía que mis posts antiguos son los más bonitos porque hablan sobre experiencias de viaje, no sólo son guías… y tiene razón. ¿Cuándo hablamos por última vez de lo que nos sorprendió, de lo que nos dio miedo, de lo que sí y lo que no nos gustó? ¿Ya les conté sobre la primera vez que vi caer nieve, sobre el viaje que hice en honor a mi madre? Se esta perdiendo el compartir historias, la gente tal vez no tiene tiempo de tomarse cinco o diez minutos para leer la historia de alguien, aunque nos pasamos la vida con el celular en la mano viendo «story times» que no nos llevan a reflexionar.
Estos años han sido muy agitados para mi, entre mudarme a otro país, adaptarme a mi nueva realidad y tratar de estabilizarme un poco social, emocional, y (por sobretodas las cosas) económicamente, pero me niego a dejar que el espacio de los blogs sea tomado por la IA. Sí seguiré haciendo guías de viaje porque se las merecen, pero también seguiré ahondando en los temas que quiera, vamos a seguir hablando de la depresión post-viaje y de lo duro y maravilloso que puede ser emigrar, escribiré cuando me de la gana y no seguiré ninguna regla de las que impone el algoritmo. Quiero recuperar la escritura como herramienta humana, y aún si esto llega a una o a diez personas, que al menos sepan que desde un rinconcito del mundo hay una persona que quiere seguir siendo persona.
Así que ahí vamos, poco a poco espero que la memoria y la creatividad vuelva a mi y me ayude a poner en palabras todas las experiencias que he vivido en estos últimos años, ya les iré contando más.
